Teletrabajo: una contribución a la competitividad

Septiembre 29, 2008
Teletrabajo

Teletrabajo

 

 Conceptualización del término

El término teletrabajo a menudo se interpreta simplemente como “trabajo en casa”. Sin embargo, hay más formas de aplicación del Teletrabajo. En cualquier caso, el elemento común al concepto del teletrabajo no es la casa, sino el uso de ordenadores y telecomunicaciones para cambiar la modalidad y el ámbito laboral. El teletrabajo aparece a fines del siglo pasado como una nueva forma flexible de organización del trabajo aplicado a multitud de actividades laborales, lo cual implica que el trabajador (teletrabajador o ciberworker) preste sus servicios fuera del entorno empresarial tradicional del empleador. El teletrabajador tiene menor número de horas de presencia física dentro de la empresa que fuera. Esto no implica necesariamente y en todos los casos que el teletrabajador trabaje fuera de la jornada completa, muchas veces puede ser mitad y mitad. Para el caso, es teletrabajador quien utiliza equipos electrónicos para procesar y cambiar información o documentos y las telecomunicaciones para mantener el contacto con la empresa o empresas para la o las que trabaja.

Pequeña historia del teletrabajo

La primera referencia al teletrabajo surge a través del norteamericano Jack Nilles hacia 1973. En plena crisis petrolera, una de las principales preocupaciones mundiales era el abastecimiento de combustible, y en consecuencia, el transporte. La idea de “llevar el trabajo al trabajador en lugar del trabajador al trabajo” resultaba altamente atractiva ya que parecía solucionar el problema de la escasez de combustible, los congestionamientos y las pérdidas de tiempos muertos en la actividad de “ir al trabajo”. De ahí surge su nombre en inglés “telecommutting” (en inglés “to commute” implica viajar todos los días entre el hogar y el trabajo). La concepción norteamericana pone énfasis en el hecho de evitar desplazamientos.

Gil Gordon1 lo explica de esta manera: El término “teletrabajo” (telework) tiende a usarse más en Europa y en algunos otros países, mientras que “teleconmutación” (telecommuting) es más usado en los Estados Unidos. Algunos prefieren el término “teletrabajo” porque describe mejor el concepto; el prefijo “tele” significa distancia, por lo tanto “teletrabajo” es “trabajo a distancia”. Los defensores del teletrabajo también creen que “teleconmutación” tiene una connotación que enfatiza el aspecto de conmutación, y que “teletrabajo” es un término más amplio, que incluye aún más conceptos”.

Por su parte, Antonio Padilla Meléndez2, Profesor de Organización de Empresas en Universidad de Málaga (España) y Administrador de la Lista Electrónica “Teletrabajo y Organización de Empresas” afirma: “Telecommuting se refiere estrictamente a cambiar el desplazamiento cotidiano y diario al trabajo (el commuting) por las telecomunicaciones. Normalmente tiene que ver con el teletrabajo en el domicilio. El telework es un concepto más amplio, se refiere a poder trabajar desde cualquier parte. Es un concepto más flexible que el anterior”.

Si bien hacia 1973 ya existían computadoras e Internet, tendrían que pasar 20 años más para que su acceso fuera generalizado en los EE.UU. En principio, el teletrabajo estaba reservado para los altos ejecutivos de las empresas que tenían el privilegio de teletrabajar desde sus hogares u hoteles. Posteriormente, grandes corporaciones como IBM decidieron realizar proyectos pilotos extendidos a todos los trabajadores que decidieran probar esta modalidad. A su vez miles y miles de autónomos comenzaron a trabajar desde sus hogares con un doble propósito: reducir costos y realizar un mejor aprovechamiento del tiempo libre. Paralelamente, en Europa durante la década de los 90 los gobiernos de Austria y Alemania, entre otros, comenzaron a implementar proyectos de “telecentros” ya no tendientes a descongestionar el tráfico sino al desarrollo de zonas rurales. Aquí radica una de las principales diferencias entre el concepto del teletrabajo norteamericano y el de la UE. Para Jack Nilles, cualquier persona que trabaje fuera del lugar habitual de producción de los bienes o servicios estaría teletrabajando, por ejemplo un telemarketer vendiendo por teléfono. En cambio, para la UE, el elemento clave del teletrabajo es la mediación de las TIC. Los términos adoptados por la UE son “telework”, “teleworking”, “telenetworking” y “teletrabajo”. El concepto de teletrabajo que desarrollaré a lo largo de esta presentación es el de la UE ya que comparto su preocupación política por desarrollar el teletrabajo como uno de los estandartes de la sociedad de la información y un elemento clave como factor de cohesión social. Sin embargo, considero importante desarrollar también el concepto de teletrabajo norteamericano, ya que se trata de conceptos complementarios.

 Diferentes Modalidades del Teletrabajo

Existen diversas modalidades de teletrabajo ya funcionando por ejemplo:

A) Teletrabajo en casa, que a su vez admite varios tipos:

Teletrabajadores empleados: El hogar como lugar de trabajo estipulado en un contrato con el empleador.

Autoempleado o “freelance”: Ofrece sus servicios él mismo desde su propia casa.

Teletrabajadores “empresarios”: Aquellos que inician una aventura empresarial desde su propia casa.

B) Teletrabajo en Oficinas remotas:

Centros de Recursos Compartidos: Es un centro que aglutina en un sólo edificio una serie de prácticas relacionadas con el teletrabajo y organiza los recursos humanos de la empresa para obtener mayor efectividad y flexibilidad. Poseen gran equipamiento de tecnologías de la información y tele-comunicaciones.

Telecentros u Oficinas Satélite: Son lugares que, aunque distantes entre sí, trabajan conjuntamente en un entorno dirigido. De este modo, una empresa puede tener sus oficinas o departamentos en diferentes lugares, pero trabajando conjuntamente (compartiendo recursos).

C) Televillage: Es un concepto que supone el combinar un estilo de vida en el campo con el acceso a las grandes redes de información. En este caso serían pequeños pueblos conectados en su totalidad a este tipo de redes.

D) Teletrabajo Móvil: Se consideran aquellos trabajadores que desarrollan la mayor parte de su actividad en diferentes lugares (nómadas). De hecho necesitan disponer de equipos fáciles de usar y transportar.

E) Teleredes de Pyme. Interconexión de Pymes a través de una red telemática: Desarrollo de una Intranet.

Ventajas del Teletrabajo

Las empresas pronto descubrieron que obtenían beneficios con esta modalidad de trabajo. De hecho, en una empresa las ventajas del teletrabajo son numerosas: un gran ahorro de luz, calefacción, alquiler de inmuebles y costos de transporte, y una mejora de la calidad de vida de los empleados, por ejemplo. Es decir que ha comprendido cómo las tecnologías digitales y las telecomunicaciones son de gran ayuda en lo que hace al diseño, fabricación, marketing y gerenciación de un negocio; Mayor competitividad, sobre todo en lo que se refiere a mejoras en la productividad, y reducción de costos; Mejora de la motivación, adquisición de conocimientos, flexibilidad y descentralización de la organización, ampliación del servicio al cliente y mayor capacidad de reacción frente a los problemas físicos; En una economía global en red esto incrementa la prosperidad local y genera oportunidades laborales, amplía el marco de posibilidades del mercado laboral.

Tecnológicamente: Medidas de fomento al desarrollo de las infraestructuras de comunicaciones y servicios avanzados; Entorno competitivo y liberalizado en el sector de las telecomunicaciones; Bajo costo de los servicios de telecomunicaciones; Disponibilidad de nuevos servicios y tecnologías: adecuado nivel cultural en el uso y conocimiento de base de las nuevas tecnologías; Infraestructura tecnológica bien desarrollada. Socialmente: Favorece la integración al mercado laboral de colectivos tradicionalmente menos favorecidos, fundamentalmente: discapacitados, mujeres, etc. Los discapacitados que así evitan el traslado, siempre problemático se ven muy beneficiados con esta modalidad laboral. Intento de solución de problemas propiamente urbanos:

La descongestión del tráfico en las grandes ciudades (reducción de gastos y tiempo de viajes, y disminución de la polución urbana); mejora de las condiciones medio-ambientales.

Por otro lado, está comprobado que trabajar en un ambiente agradable aumenta la productividad, y está comprobado también que el mejoramiento de la interfaz hombre-computadora (entornos gráficos) hace que se vaya diluyendo la línea entre el placer y la obligación.

Principales dificultades en la implementación del Teletrabajo

El mercado laboral es aún demasiado rígido y poco flexible, lo cual no favorece al teletrabajo, sino que hace de su implementación concreta un proceso innecesariamente lento y plagado de incertidumbre. La mutación laboral provocada por el nuevo sistema no sólo desemboca en cambios en el ritmo de vida del trabajador, sino que se traduce en desarraigos masivos, en la exclusión del mercado laboral tradicional de grandes masas de trabajadores sin “flexibilidad digital”.

Muchos gobiernos aún no parecen contemplar esta posibilidad laboral, les parece (equivocadamente) una historia de ciencia ficción, o un proyecto a muy largo plazo.

Existe una resistencia muy marcada al cambio, aún cuando sea para bien. Sin embargo, hoy la adaptabilidad y la capacidad para aprender cosas nuevas, son las virtudes más valiosas en un trabajador. La flexibilidad laboral, tan necesaria para adaptarse a la globalización del mercado de trabajo, debe realizarse con criterio. De lo contrario, las conquistas sociales de los trabajadores pueden peligrar seriamente ante el avance de los nuevos sistemas.

En este sentido, la flexibilidad es una herramienta básica empresarial de gestión de los programas de conciliación. Las diferentes medidas de flexibilidad que contribuyen a un mejor equilibrio entre la vida laboral y privada de cada individuo son tales como el horario de trabajo flexible, la creación de guarderías por las empresas e instituciones públicas, el teletrabajo, las jornadas intensivas, la ampliación de permisos de maternidad, paternidad y excedencias por situaciones familiares especialmente delicadas, etc.

La flexibilidad por el Teletrabajo no tiene por qué significar una reducción de la calidad o de la carga de trabajo del empleado, ni una carencia de compromiso por parte del mismo, ni por supuesto, una respuesta válida para todos los empleados y puestos de trabajo. Por el contrario, flexibilidad a través del Teletrabajo significa atender a las necesidades de negocio y mejorar la capacidad de respuesta y satisfacción con los clientes, una herramienta de gestión para mejorar el rendimiento de los trabajadores, medir los resultados en lugar del tiempo de trabajo en la oficina y, sobre todo, equilibrar la vida laborar y personal del empleado.

Teletrabajo en Costa Rica

El desarrollo del teletrabajo en nuestro país cuenta con amplias expectativas sobre su desarrollo , a continuación un breve detalle, de los más sonados planes pilotos para el sector público.

La UNED no solo da clases a distancia. Ahora, pretende que 30 de sus empleados hagan el trabajo a distancia, desde su propia casa: teletrabajo.

Ellos están dispuestos a chequeos médicos, asesoría legal y exámenes psicológicos con tal de convertirse en los primeros teletrabajadores de la UNED.

Esa oportunidad también está disponible en 10 instituciones públicas más. Un grupo de cinco entidades ya realizan procesos de reclutamiento, mientras las restantes alistan sus proyectos pilotos.

En el primer bloque está la UNED, que iniciará su programa de teletrabajo en setiembre.

Se suma el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que permitió por seis meses a 16 empleados trabajar desde su casa a través de computadoras con conexión a Internet.

Ahora, el ICE se alista para reclutar en los próximos dos meses a 1.000 nuevos teletrabajadores.

En menor número, pero muy interesados, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos tendrá en octubre a diez empleados laborando fuera de sus oficinas.

Por su parte, la Contraloría General de la República iniciará en setiembre un proyecto de teletrabajo con 30 funcionarios.

Sus programas son voluntarios y, a excepción del ICE y Banco Nacional, se pide a los interesados aportar la computadora y conexión a Internet.

Además, dichos programas tendrán una duración máxima de seis meses, y se dejará a los empleados laborar desde sus casas solamente de dos a tres días por semana.

En camino. A las cinco instituciones mencionadas, se unen otras seis que afinan sus planes piloto.

Estas son la Procuraduría General de la República, Poder Judicial, Caja Costarricense de Seguro Social, Refinadora Costarricense de Petróleo y los ministerios de Educación y Comercio Exterior.

Este grupo de entidades estatales, 11 en total, darán sus primeros pasos en una modalidad de trabajo que emplean desde hace varios años en el país empresas, como Intel, Microsoft y Cisco.

Sin embargo, del lado estatal ya existen experiencias en el Banco Nacional y el ICE que iniciaron en el 2007 sus proyectos pilotos.

El Banco Nacional tiene 74 teletrabajadores, dotados por la entidad de computadoras portátiles.

Ellos visitan a pequeñas y medianas empresas para ofrecerles préstamos de desarrollo.

http://www.youtube.com/watch?v=MHtAPhBljp4

Sitios Relacionados

Para más información acerca del tema visite las siguientes direcciones

http://www.nacion.com/ln_ee/2007/noviembre/14/opinion1315043.html

http://www.nacion.com/ln_ee/2008/septiembre/15/opinion1701449.html

http://acciontrabajo.co.cr/j__l__Teletrabajo.html

http://www.gobiernofacil.go.cr/gobiernodigital/teletrabajo/Guia_para_Plan_Piloto_de_Teletrabajo.pdf